
Tengo una semana y 1 día sin escribir, justo 8 días que coinciden con los 8 días que Manuela tiene enfermita (nada grave gracias a Dios) aunque a mi me han tenido un poco descontrolada. Quizá sea la inexperiencia, tal vez el escucharla llorar y no saber a ciencia cierta qué le duele o simplemente la condición de mamá, pero el caso es que no he tenido cabeza para muchas otras cosas.
Manuela ha sido una bebé muy sana, como diría su papá "no le cae ni coquito" pero bastó y sobró que nos fueramos de viaje para que el aire acondicionado de los aviones y los cambios de temperatura borraran su récord de 7 meses sin saber lo que era tan siquiera un quebranto.
Como mamá primeriza que soy, siempre me preguntaba "cuando a Manuela le de fiebre ¿cómo me voy a dar cuenta?" "y el termómetro, ¿se lo sabré poner?" "y si algo le duele ¿cómo la ayudo?"... parece increíble que cuando nació la veía tan pequeñita y yo me sentía tan inexperta pero ahora, tan solo 7 meses después la conozco a la perfección.
Ya he dicho que Manuela es una niña sumanente alegre y risueña, tan risueña, que hasta cuando llora, se ríe (y no estoy exagerando) así que en cuanto la vi tan seria, supe que algo no estaba bien. Además, durmió una siesta eterna y ni los ladridos desesperados de Luca la despertaron. Su llanto era completamente diferente y ponía una carita de dolor que me partía el alma.
Es cierto que cuando son bebés no pueden decirnos qué están sintiendo y qué les duele, pero pienso que como mamás, la clave está en no desesperarnos y confiar en nuestra intuición; nadie, absolutamente nadie, va a conocer a nuestro bebé mejor que nosotras.
Sin duda serás la segunda persona (luego de Scarlett Josefina por supuesto) a la que llamare cuando dentro de 10 años mi primer bebe tenga sintomas de quebranto jajajaj
ResponderEliminarQue bueno que ya pasaron esos 8 días jess!!!
10 años?!?! No señor, en 2 añitos ya quiero primitos para Manuela (necesito mas material para seguir escribiendo este blog).
ResponderEliminarTe quiero Sa.